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San Ciprián de Bribes

Del pazo de Fontefría solo quedan unas pocas ruinas y el escudo en muy mal estado de conservación. En esta parroquia hubo el monasterio de San Ciprián, priorato antiguo de San Martiño Pinario.

La iglesia parroquial presenta planta rectangular sin diferenciación nítida del ábside. Fue reconstruida en el siglo XVIII (1778) según consta en una inscripción conservada en la fachada. En el interior se guarda un sagrario que procede de la capilla del Socorro de San Martiño Pinario: es de madera policromada, recubierto de pan de oro. En él hay tallados numerosos angelotes y otras figuras que se adscriben a la escultura barroca. Del monasterio queda la casa rectoral de planta rectangular que está rodeada de un poderoso muro de mampostería en el que se abre un hermoso portalón en cuyo tímpano se dibuja el escudo de San Martiño Pinario. En este muro se abren varios vanos a modo de saeteras o aspilleras enmarcadas por piedras de granito. En el tejado sobresale una poderosa chimenea de granito y en el interior del recinto destacan un palomar de planta circular y un hermoso hórreo.

En el lugar de Peiraio hubo una ermita y se conserva un molino, único del ayuntamiento que mueve las duelas con una noria. El nombre de “Peiraio” parece que procede del griego y el término en gallego equivale a “muelle” (peirao): es probable que hasta aquí llegasen pequeñas embarcaciones con mercancías o pasaje, dada la proximidad del río Mero. Las primeras noticias documentales hablan de la donación del rey gallego Ordoño II al abad Gudesindo de “Pairagio” en el año 917. También se llama Peiraia.